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Terra
La Coctelera

The bitch is back

¡Hola de nuevo, navegantes!

Repleta de nuevas informaciones, historias e ideas, servidora de ustedes reabre el blog.

Mis diez malos preferidos

El orden es aleatorio.

1. Spike (Buffy cazavampiros): Es la némesis de Buffy durante buena parte de la serie. Arrogante y cruel, Spike es un vampiro inglés, especialmente sádico, y su única obsesión es matar a la cazadora, pero todos sus planes siempre acaban mal para él y sus compinches. Magistralmente interpretado por James Marsters, Spike nos regala momentos de terror y humor inolvidables. Spike merece un post para él solito.

2. Benjamin Linus (Perdidos): Miembro de "los Otros", esa enigmática entidad que las hace pasar canutas a Jack y sus amigos en la isla misteriosa. No quiero espoilear a nadie, así que no ahondo. Los que seguís la serie ya os hacéis cargo de lo impresionante que es este personaje y de por qué está en esta lista. Los que no, no sé a qué esperáis para ver la serie YA. La brillante interpretación de este personaje corre a cargo de mi ya por siempre idolatrado Michael Emerson.

3. Jean Baptiste Grenouille (El perfume): Monstruoso eje de una interesantísima novela que jamás debió ser adaptada al cine, Grenouille es una joya de la ficción: un protagonista esencialmente repugnante y desagradable, sin el menor atractivo ni virtud, aparte de su talento para el mundo de los perfumes, tema poco enganchante a priori. Y sin embargo, no puedes dejar de leer.

4. Hades (Hércules, la película de Disney): Fantástico, el mejor malo que ha dado la factoría de ese señor que no sabía dibujar. Hades es de los escasos malos que no cantan, lo cual es bueno, porque uno le pierde al respeto a un malo que es capaz de ponerse a bailar y cantar sobre sus maléficos planes. Hades es irónico, divertido, y su forma de hablar es moderna y ácida, muy diferente de otros malos más acartonados como la bruja del mar de "La sirenita" o el malvado Jaffar de "Aladdín".

5. Lex Luthor (Smallville): Verdadero protagonista de esta serie teen que se deja ver con agrado, si eres capaz de asumir con tolerancia que está hecha para la chavalada. "Smallville" trata realmente de la caída de Lex hacia el lado oscuro. Al principio de la serie, Clark salva la vida de Lex, lo que les convierte en buenos amigos. A lo largo de los años, Lex tratará de escapar del destino que parece haberle sido impuesto: convertirse en un hombre despiadado y manipulador como su padre, Lionel. Pero, poco a poco, iremos viendo cómo se desliza hacia eso que no quería ser. Sin duda, lo mejor del show. Interpretado por el solvente Michael Rosenbaum.

6. Lord Voldemort (Harry Potter): Tan temido por los magos que nadie osa decir su nombre (no nombres aquello que no quieras invocar), se le conoce como Quien-Tú-Sabes. Voldemort es el enemigo mortal de Harry, el mal personificado de modo truculento y sin complejos. Es un "malo" de los de toda la vida, de ésos que quieren "dominar el mundo", no se sabe bien para qué pero tampoco importa, porque de lo que se trata es de que no gane. El caso es que Voldemort, el de la voz fría y aguda, el que ve en el interior de tus pensamientos, el de la cara de serpiente, la sombra maligna que provoca terror con sólo pensar en él, es el compendio de todos los malos de las historias que leí y vi en mi infancia, así que, en nombre de todos, ocupa este lugar en la lista.

7. Los Fratelli (Los Goonies): James y Frances Fratelli, acompañados de la terrible mamma Fratelli, son esos delincuentes de poca monta que persiguen a los chavales mientras éstos van tras el legendario tesoro de Willy el Tuerto. Son torpes, pero peligrosos. Memorable la escena en que "torturan" a Gordi con la picadora, haciéndole contar "todo, desde el principio". Unos malos geniales, muy divertidos.

8. William Hamleigh (Los pilares de la Tierra): Enemigo de prácticamente todos los personajes que pueblan la novela, William es un verdadero desalmado, un déspota violento, vicioso y cruel que siembra el pánico entre las gentes de su condado, y causa destrozos en las vidas de quienes se cruzan en su camino. Sólo teme, y de modo supersticioso más que religioso, al infierno. Follet consigue que odies a muerte a ese tío, lo que, para mí, constituye la prueba de que, como personaje, William no sólo funciona, sino que es una extraordinaria creación.

9. Broud (El Clan del Oso Cavernario): Hijo del rígido y honesto jefe del clan, Broud odia a Ayla (la protagonista) desde que la ve por primera vez. En la sociedad machista del clan hay muchas formas en que Broud puede abusar "legalmente" de Ayla, llegando a convertir su vida en un auténtico infierno. Lo que me gusta de este personaje es que está muy bien construido, ya que los motivos de su odio obedecen a la instintiva desconfianza que su ya obsoleta raza (neanderthal) siente hacia la moderna raza de Ayla (cromagnon), mucho más adaptable y por ello más apta para sobrevivir en la cadena evolutiva. Broud la odia porque ella es el símbolo de lo que le falta a su propia raza, de lo que, aunque él no lo sabe, terminará causando su extinción. Creo que es una idea muy original para crear antagonismo entre dos personajes.

10. Actor secundario Bob (Los Simpson): El payaso psicópata, culto y narcisista, enemigo mortal de Bart y brevemente casado con una de las horrendas hermanas de Marge es uno de mis personajes favoritos de la serie. A destacar la delirante y divertidísima ópera que interpreta para Bart cuando él le pide un último deseo antes de que le mate.
Ahora vosotros!!!

Ponga un serial killer en su vida

Hace poco leí un libro muy interesante, llamado "Sin conciencia". Lo firma un tal Robert D. Hare, experto psiquiatra que lleva 25 años estudiando el mundo de los psicópatas, y en él explica, de modo muy ameno, cuáles son las características de este trastorno, a la vez que reconoce que la ciencia todavía no sabe por qué se desencadena. Es decir, no está claro si el psicópata nace o se hace.

El psicópata, tal y como indica el título del libro, no tiene conciencia. No es capaz de conectar emocionalmente con otras personas, que quedan reducidas así a meros objetos que son útiles o molestos para él. Para un psicópata, el hecho de causar un gran daño a otra persona le revuelve la conciencia lo mismo que a nosotros matar a una mosca. Carecen de los frenos morales que controlan nuestros actos, y también de los remordimientos que nos invaden cuando hemos hecho algo que sabíamos que no debíamos hacer. No les importan las consecuencias de sus actos, y suelen disfrutar imponiendo su control sobre otras personas, manipulándolas despiadadamente para que hagan lo que ellos quieren. Hay psicópatas que se limitan a pasarse la vida estafando, abusando y engañando a sus conocidos. Otros llegan más lejos, y se convierten en asesinos. Ya sea por dinero, por placer o porque la víctima se interpone en su camino.

La industria de la ficción enseguida supo aprovechar las posibilidades dramáticas de estas personas, ofreciéndonos retratos tan inquietantes como el de Jean Baptiste Grenouille (protagonista de "El perfume") o Hannibal Lecter, el famoso Caníbal creado por Thomas Harris. Son personajes fascinantes y aterradores, que nos atraen y nos repelen a la vez, algo así como cuando pasas ante un accidente de tráfico y no quieres mirar, pero acabas mirando. (Me viene a la memoria esa escena de "Tesis" en la que Ana Torrent, al visionar la snuff movie, se tapa la cara, llena de horror, pero a la vez no puede evitar mirar a través de sus dedos)

Está demostrado que al público le gustan las historias de psicópatas. "El silencio de los corderos", "Scream", "El talento de Mr. Ripley", "Copycat", "American Psycho", todas esas películas giran alrededor de personajes que, en mayor o menor medida, responden al perfil del psicópata elaborado por el Dr. Hare. Vamos encantados a verles al cine, pero jamás querríamos tener a una de esas personas cerca. Hasta que llegó Dexter.

Dexter tenía tres años cuando la policía de Miami lo encontró en el escenario de un crimen. Uno de los agentes encargados del caso, Harry Morgan, se apiadó del crío y lo adoptó. Dexter es hoy día un tipo callado y amable, un brillante técnico forense, un hermano leal y un novio atento.

Dexter también es un psicópata. Harry, veterano policía, identifica en su hijo los rasgos que componen la personalidad de un futuro asesino cuando descubre que Dexter ha matado al perro que molestaba a su familia. Dexter parece tener necesidad de matar. De momento sólo son animales, pero Harry sabe que tarde o temprano su hijo sentirá sed de sangre humana. Harry achaca el problema de su hijo al trauma que vivió antes de ser adoptado, así que hace lo que cualquier padre, proteger a su hijo. Así, Harry Morgan enseña a su hijo cómo matar sin ser descubierto. Pero sólo debe matar a gente que se lo merezca, o sea, a gente como él, como Dexter, asesinos y criminales que escapan de la justicia o permanecen indetectados por el sistema. También le enseña a fingir emociones, de forma que sus allegados no descubran que él es diferente. Y Dexter se pasa la vida así, ayudando a atrapar asesinos de día y matando a los que se escapan de noche, sin que nadie de su entorno tenga ni la menor idea de quién es Dexter realmente. Podría decirse que Dexter está orgulloso de ser una especie de servicio público, que actúa limpiando las calles de criminales, mientras que una persona inocente nunca morirá por su cuchillo. A mí no me importaría que existiese alguien así, la verdad.

Este atractivo personaje nació de la pluma de Jeff Lindsay, creador de una serie de novelas centradas en este psicópata tan ético. (Al español sólo se han traducido dos: "El oscuro pasajero" y "Querido Dexter") En octubre del 2006 Showtime estrenó la serie, que se basa en los libros (no sé con cuánta fidelidad) y es una auténtica delicia. La primera temporada sólo consta de 12 capítulos, y la segunda aún está por estrenarse en Estados Unidos. El protagonista es genialmente interpretado por Michael C. Hall ("Six feet under"), que está inmenso en este dificilísimo papel. Porque, ¿cómo dar vida a un personaje que no siente nada? ¿cómo hacerlo creíble? El excelente trabajo de este actor es lo más destacable (para servidora) de todo el show, que, por lo demás, ofrece una pulcra pero previsible trama criminal, producida con esmero y arropada por un puñado de buenos actores en papeles más secundarios.

Mi Top Ten de series de televisión

Va en un orden aproximado, de más chachi a menos.

- Perdidos: Para esta serie, simplemente, es que no tengo palabras. Ya hablaré largo y tendido de ella en otra ocasión, que si me pongo ahora ya ni escribo top ten ni pepinillos en vinagre.

- House: Muy grande. A estas alturas todo el mundo sabe ya quién es ese médico tan borde y tan listo. Tampoco me extiendo. Ya le hincaremos los dientes en otra ocasión.

- Medium: La verdad es que esta serie sorprende mucho, y cuanto más avanza, más gana, por lo menos a mis humildes ojos. Otra pa la saca de los monográficos.

- Buffy cazavampiros: Que sí, que sí, que es para adolescentes. Pero si la ves, te acaba molando. Que os lo cuente mi hermana, casi tuve que atarla para que viese el episodio musical, y acabó reconociendo (aunque no sé si en el fondo lo hizo solamente por instinto de autoconservación) que "está bastante guay". Queda pendiente también hablar de ella con más profundidad. En serio, tiene mucha más miga de lo que aparenta.

- Los Simpson: ¿Cómo hubiera sido la tele moderna sin ellos? Yo no me la imagino.

- Friends: para mí la sitcom más redonda que he visto. Maravilloso el capítulo en que Ross va a las cabinas de bronceado. Ése se me ha quedado grabado porque me dio un ataque de asma de lo mucho que me reí.

- Mujeres desesperadas: Sólo la primera temporada. Lo demás mola pero es como un chicle que ya está masticado. Si ya sabemos por qué se suicidó Mary Alice (que era de lo que se trataba), ¿qué más nos quieren contar? Las otras dos temporadas se dejan ver, y son divertidas. Pero la primera es verdaderamente la que contiene la esencia.

- Prison Break: Lo mismo, sólo la primera temporada. No está a la altura de otras series que figuran en esta lista, y es claramente inferior a otras que no aparecen ("The West Wing", "The Sopranos" o "Six Feet Under"), pero es increíblemente adictiva. Y el protagonista está para pedir la cuenta.

- Sexo en Nueva York: Pelín ñoña a veces, pero tiene un encanto especial. Mi favorita, Samantha, la rubia alta que no para de tirarse un tío detrás de otro. (Y sí, chicos, las mujeres nos lo contamos TODO, o casi. Y la que diga que no, miente. Se siente)

- Anatomía de Grey: Otra que a veces también patina, por lo ñoña. Pero es muy divertida, y más emocionante de lo que puedas suponer si sólo la has visto por encima. Para mí, lo mejor es el tira y afloja que se traían Cristina (la china, para los no fans) y Burke (el negro, ídem).

Momento friki nostálgico: Siempre recordaré con mucho cariño la serie "Campeones" (llegué a completar el album de cromos dos veces!), el culebrón "Cristal" (lo sé, lo sé...) y "El príncipe de Bel Air", que hoy día me sigue haciendo mucha gracia.

Bueno, chicos, ahora vosotros! Cuáles son vuestras series preferidas?????

Mi Top Ten de libros

No soy capaz de ordenarlos por preferencia. Van así:

- El Clan del Oso Cavernario (J.M. Auel): Apasionante inicio de la saga "Los Hijos de la Tierra". Ambientada en la Prehistoria más reciente, cuenta la vida de Ayla, una niña cromagnon criada por una tribu neanderthal. Engancha que no veas.

- Caballo de Troya (J.J. Benítez): Narrada como si se tratase de un hecho real. Nos cuenta sobre un proyecto secreto de los militares yanquis que nos llevará a ver, en primera persona, los últimos días de la vida de Jesucristo. Alucinante.

-Asesinato en Mesopotamia (A. Christie): Aunque en realidad me gustan todas (como diría mi amigo David). Ya sabéis, un misterioso asesinato, nuestro querido Poirot retorciéndose el bigote y sorpresón final. Qué maestra.

- Sinhué el egipcio (M. Waltari): el médico Sinhué, en los últimos días de su vida, escribe su increíble historia desde el exilio. Poco fiable en cuestiones de documentación sobre el Antiguo Egipto, pero altamente recomendable.

- La saga completa de Harry Potter (J.K. Rowling): Yo no digo nada. Sólo que, si creéis que es para frikis o para críos, es que no los habéis leído. Hacedme caaaaso. Harry Potter es grande!

- ¿Quién se ha llevado mi queso? (S. Johnson, M.D.): Para los que necesitan un empujoncito en la vida, éste es el libro. Ya sabéis, nadie os va a devolver el queso perdido, así que ¡a buscar un nuevo queso!

- Papillón (H. Charriere): Biografía de un tío que no hacía más que fugarse de la cárcel. Totalmente real.

- Los pilares de la Tierra (K. Follet): Aunque también me encantan todas las demás novelas de Ken Follet, ésta es, de alguna manera, su obra cumbre. Ambientada en la Edad Media, tiene muchísimos personajes, y todo gira en torno a la construcción de una catedral. Al contrario de lo que se pueda deducir de esta descripción, es un libro tremendamente ágil y entretenido. Os dará pena terminarlo.

- Historia del tiempo (S. Hawking): Libro de divulgación científica para profanos. Aprendes conceptos básicos de física, y aún encima te lo pasas bien.

- Cuentos sin plumas (W. Allen): Recopilación de obra corta del nuevo mejor amigo de Scarlett Johansson. No tiene desperdicio, humor del bueno. Sobre todo, destaco la divertida partida de ajedrez por correspondencia y la obra de teatro griega.

Ahora vosotros

Spain is different

Esto me pasó a mí. Hace unos meses fui a pasar unos días a Nueva York (peazo ciudad de la que hablaré otro día en profundidad). No os creeríais lo barata que está la ropa allí, así que, tras haber gastado todo mi pequeño capital en trapos, me presento en el aeropuerto de Newark con dos maletones.
Según llego a Facturación, veo que cada mostrador tiene una especie de pesa incorporada, y una pantallita te informa del peso exacto de tus maletas. Si sobrepasas el tope, a apoquinar. Me calcaron 25 dólares y le pusieron una vistosa etiqueta roja a la maleta más grande, la maleta del delito. Todo rigurosamente procesado y registrado en el sistema informático de los mostradores.
Llego a Madrid. Me voy a la famosa T4 a coger el avión a mi ciudad, y vivo la misma situación, pero en España. Me acerco al mostrador de Facturación y veo que la chica pasa a la cinta directamente las dos maletas, sin pesarlas ni nada. Cuando le aviso de que una de esas maletas tiene exceso de peso, se ríe y dice "Nada, mujer, no te preocupes, las pasamos así, que total éstos no se enteran."

Un susto de muerte

Esta historia me la contaron como real, pero es tan buena que me cuesta creer que haya pasado. Real o inventada, ahí va.

Periquita Jiménez tenía una vecina, Zutanita López. Zutanita se iba de vacaciones una semana con su marido e hijos, y pidió a Periquita que le fuese a recoger el correo, dar de comer a los peces y regar el jardín algún día.

Hete aquí que Periquita, un par de días después de la marcha de los López, acude a cumplir su compromiso de buena vecina. La acompaña su pastor alemán, un perro muy bueno y pacífico. Periquita entra en la casa, mete el correo en un cajón y se pone a dar de comer a los peces. De pronto ve, sobre una mesa, una jaula metálica, abierta. Vacía. Periquita recuerda, en ese instante que los niños de los López tenían un conejo como mascota. Poco tarda Periquita en descubrir que su perro está jugueteando en el jardín con el cadáver del pobre conejo. Horrorizada por el asesinato, Periquita reacciona así: coge el cadáver del conejo, lo mete en la jaula, la cierra y se va a casa, esperando que los López, al volver, crean que falleció de muerte natural.

Vuelven los López de sus vacaciones, y al día siguiente, Periquita se encuentra con Zutanita en la cola del súper. Zutanita parece muy disgustada, mucho más de lo que cabe disgustarse por la muerte de un conejo. Periquita, intentando disimular el sentimiento de culpa que le invade, le pregunta que qué le pasa. La respuesta de Zutanita es ésta: "Es que no te lo vas a creer, Periquita, lo que nos ha pasado ayer, al volver a casa. Los niños están asustadísimos, hemos tenido que dormir en un hotel, y mi marido ha llamado a la parroquia para que nos envíen a un exorcista. ¿Recuerdas a Timmy, el conejo de los niños? Murió dos días antes de que nos fuésemos, y mi marido lo enterró en el jardín. Y cuando volvimos ayer, nos encontramos el cadáver en la jaula."

Descripción del producto

1. Podéis llamarme Maruxiña.
2. La Caja Mágica es el primer blog creado por servidora de ustedes. Se sienten todos los errores de novato que sé que voy a cometer, aunque todavía ni siquiera sé cuáles son.
3. ¿Qué hay en la Caja Mágica? Habrá que ir sacando. Todavía no lo sé ni yo. Pero espero que os guste.